Yerry Mina ya está harto de tropezar una y otra vez con el mismo rival. El Dibu Martínez volvió a amargarle la tarde, esta vez con la camiseta del Aston Villa. El guardameta argentino se llevó el gato al agua con una pírrica victoria por 0-1 en un partido bronco que quizá tuvo demasiado premio para los visitantes.

Era un día especial para Yerry, que además portaba el brazalete de capitán. El colombiano tiene muchas cuentas pendientes con el portero argentino, pero no pudo saldarlas, a pesar de que lo intentó en varias ocasiones. Estuvo a punto de marcar en un par de remates, pero la suerte no le acompañó. Su equipo acabó cayendo de manera lastimosa y sigue en una situación delicada. Emiliano Martínez fue otra vez un muro imposible de superar.

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