Conozca el esquema criminoso de este sujeto que obligó a las autoridades a catalogarlo como un delincuente de alta peligrosidad, al punto de aparecer en el cartel de los más buscados del Atlántico.

El hombre que aparece en las fotos portando un arma de fuego y fingiendo una pequeña sonrisa; en otra con una gorra de policía en la cabeza y un chaleco antibalas y en la última lo que parece ser un centro de reclusión, se llama Sergio Andrés Alvarado Bermúdez, conocido en el mundo criminal como ‘Sergio Butaca’, fue abatido la mañana de este jueves, 24 de marzo, por uniformados del Gaula de la policía del Atlántico en medio de un enfrentamiento que él mismo inició en la localidad de Lomita Arena.

El individuo, miembro clave de la banda criminal ‘Los Rastrojos-Costeños’; era extorsionista e integrante destacado del cartel de homicidas más buscado en el departamento; además, parte de la gran fila de delincuentes al servicio y obediencia del ya detenido ‘Negro Ober’, uno de los más requeridos por las autoridades en el norte de Colombia, tras ser acusado de crear una alianza con criminales como Tommy Joel Zerpa Brito, ‘Tommy Masacre’, preso en La Picota, de Bogotá, donde cumple una condena de 37 años por homicidio agravado.

Los medios locales informaron de su muerte, luego de enfrentarse a  tiros con los autoridades policiales. Se dice que la víctima se encontraba escondido dentro de su vivienda cuando miembros de este departamento policial llegaron a capturarlo. “Párense en la raya, que voy pa’ encima“, fueron las primeras palabras que escucharon los uniformados, pero las últimas que pronunció antes de detonar su arma.

¿Por qué lo iban a detener?

La captura se realizaría luego de que diversas investigaciones comprobaran que Alvarado Bermúdez, estaba presuntamente involucrado en varios delitos, uno de ellos, la orden que le dio a Kevin David Montalvo Barón, de 23 años, de lanzar una granada contra un negocio ubicado en el barrio Los Rosales, en el municipio de Soledad, que dejó una persona muerta y tres heridos.

El sujeto también estuvo bajo la lupa tras ser identificado como el principal distribuidor de panfletos de extorsión a empresarios de barrios como Nuevo Milenio, en Soledad, donde les exigía el pago de una cuota para no atentar contra su vida e integridad.

La fuerza pública lo catalogó como un delincuente de alta peligrosidad; además, decidieron ubicarlo en el 2021, en el cartel de los asesinos más buscados, bajo la modalidad de “sicariato”, en el Atlántico. 

En su momento, también fue acusado de estar vinculado a los atentados contra conductores de buses en Soledad, quienes no sometieron a pagos extorsivos.